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divendres, 4 de gener de 2013

"EL PUNCHACICO"

 
Aquest poema de Alberto Casañal, va ser el primer que de petit em va cridar l'atenció i encara ara em segueix captivant.

Es un dels molts poemes que la meva mare te en el seu extens repertori i és per això que el conec des de fa tant de temps.

Està escrit amb moltes paraules i girs aragonesos i quan el sento tan ben interpretat per ella, amb la musicalitat del parlar de l'Aragó, no puc evitar quedar encantat.

L'argument va d'un pare pagès que davant la por que sent el seu seu fill de deu anys perquè el metge li ha de rebentar un voltadits, l'alliçona sobre el sentit de la vida...



¡Güelta a las andadas!
¡Güelta a las glarimas y a los suspiricos!
¡Siempre lloriquiando como una Malena,
con los ojos cachos y medio escondido
como el que tie miedo
de que le castiguen por algún delito!
Mentira me paice
que seas hijo mío…



¿No te da güervenza, tener a estas horas,
diez años cumplidos
y pasate la vida llorando
lo mesmo que un crío?
¡Mia que acobardarse
por que está hace días con un panadizo
en el dedo pulgar y a puncháselo
va a venir esta tarde el medico!
Mentira me paice
que seas hijo mío…



¡Mia tú, que afligirse
por un punchacico!
¿Qué se te figura, que tó en este mundo
se riduce a brincar por los riscos,
a buscar pajaros, a dormir en la era
y a correr, por la parva, en el trillo?
¡Aspera una miaja
que no tendrás frío!



Ahora estás aprendiendo a ser hombre,
ahora estás prencipiando el camino
y hay de ti si al andar por el mundo
te falta el anímo!
Hay que ser valiente. Si ahora te acobardas
por un punchacico,
¿qué harás cuando tengas blanca la caeza,
negro el pensamiento y el cuerpo tullido,
por las privaciones, por los desengaños,
por las amarguras y por los martirios?



¿Qué harás cuando al tiempo de cojer la jada
se te queden los brazos dormidos
y al rezar se te olviden los rezos
que en la escuela aprendiste de niño?
¿Qué harás cuando veas
relucir en los campos los trigos
y al día siguiente
los encuentras tronchaos y tendidos,
en los surcos que abrieron tus manos
y que en un menuto destruyó el granizo?



¿Qué harás cuando veas
que ese gusanico
que drento del pecho
llevamos metido
va el tiempo robándole
toas sus esperanzas y tos sus cariños?
¡Mia que acobardarse
por un punchacico!



Hay que ser valiente.
Pa vivir en el mundo es preciso
golvese de piedra
como aquel castillo
que, en lo alto del monte,
premanece incansable en su sitio,
sin que le amilanen
ni el aire, ni el agua, ni el calor, ni el frío.
¡Hay que ser de piedra pa los desengaños,
pa las alegrías y pa los martirios!



No te asuste el morir. Cuando güelves
de la sierra, suando y rendido
con un fajo de leña en la espalda,
¿no te da gustico
dejar en el suelo la carga que llevas
y acostao a la sombra de un pino,
con los ojos clavaos en el cielo,
quedate dormido?
Pues eso es la muerte;
un descanso en metá del camino.
Una siestecica que echamos los hombres
cuando nos sentimos
cansaos de la vida, pa dispertar luego,
con mayores juerzas y mayores bríos,
allá arriba, ande están esperándonos
tós los que se fueron, to los que quisimos.



Hay que ser valiente. Yo no hi llorau nunca.
¡Nunca!… Y he vestido
a tu madre muerta.
Y a tus hermanicos,
pa no volver nunca, camino de Africa,
desde esta ventana partir los hi visto.
Y estoy viejo y probe,
y la fiebre me tie consumido.
Y, ya ves, sin glarimas ni quejas
a sufrir y a luchar me resino
¡y aún levanto los ojos al cielo
pa dar gracias a Dios, que ha querido
dejame con vida
pa hacer de ti un hombre valeroso y dino!



¡Basta de glarimas!
¡Basta de suspiros!
Levanta los ojos, que el mirar al suelo
no es de hombres enteros, si no de vencidos.
No te aflijas, ni tiembres, ni llores.
Eso es poca cosa pa lo que te espera.
¡Ahora estás prencipiando el camino!
Mentira me paice
que seas hijo mío.


2 comentaris:

Josep Lluis ha dit...

També a mi m'ha agradat sempre aquest text recitat, encara que no l'havia pogut veure escrit fins avui gràcies a tu. De qualsevol manera, seguirè tenint-lo lligat a la teva mare

Emili ha dit...

És deliciós. Una entranyable lliçó per anar per la vida. Que bonic poder lligar amb la tendresa d'una mare aquestes sàvies paraules.